El “efecto Romney” sacude a los mormones
Romney y la sede de la iglesia mormona en Salt Lake City.Mundo /
Mientras el rival de Obama profesa esa religión, la iglesia mormona intenta hacer frente al repentino interés de los medios.
Por Michelle Cottle
Si usted piensa que el equipo de Barack Obama pasa por un momento difícil mientras trata de averiguar cómo abordar de la mejor manera la campaña presidencial de Mitt Romney, considere el aprieto en el que se encuentran los pobres Santos de los Últimos Días.
A pesar del crecimiento y de la gradual difusión del mormonismo en los últimos años (se dice que la mitad de sus fieles ya viven fuera de Estados Unidos), muchas personas siguen considerando a la iglesia inquietantemente exótica. Ahora, con la posibilidad muy real de que uno de sus miembros pueda llegar al Salón Oval, la Iglesia de los Santos de los Últimos Días se apresura a adaptarse a la vida bajo los reflectores del mundo.
La oficina de asuntos públicos de la iglesia en Salt Lake City es el epicentro del caos. Michael Otterson, el portavoz principal, afirma que su vida y la de sus colegas han sido "consumidas" por las preguntas de los medios. Contrataron personal adicional. Los reporteros siguen de cerca a los fieles en los servicios religiosos e invaden sus casas durante las tardes familiares de los lunes. Pero aun con todos estos refuerzos, señala que las actividades no relacionados con las elecciones disminuyen proporcionalmente día a día, y los empleados bromean constantemente sobre quién duerme menos.
El 18 de junio pasado, Otterson se reunió en Washington, D. C. para un almuerzo con muchos de los principales periodistas políticos de Estados Unidos para hablar, como indicaba el título del evento, sobre "La promesa y el peligro del momento mormón". Es el tipo de actividades que la iglesia organiza, a medida que avanza la campaña, para desmitificar la fe, afirma Otterson. "Uno solamente llega a comprender si entabla conversaciones".
En la reunión con periodistas, Otterson puntualizó aquellos aspectos de la doctrina religiosa que suelen ser mal entendidos. Y proyectó un power point en el que puso de manifiesto que los mormones son más sanos (evitan el café, el alcohol y el cigarrillo; y ayunan un día por mes, lo que podría reducir la formación de trombos) y tienen una expectativa de vida que llega a ser 10 años mayor que la de los no mormones, de acuerdo a un estudio científico realizado en California.
Un punto positivo: los periodistas estadounidenses están más informados sobre los fundamentos del mormonismo de lo que lo estaban cuando Romney se postuló en 2008. Otterson dice que "no estamos recibiendo tantas preguntas tontas" (por ejemplo, todo el asunto de la poligamia, que fue instituida por el fundador, Joseph Smith, y abolida oficialmente en 1890).
En contraste, la mayor parte de la cobertura europea sigue siendo despectiva, cuando no abiertamente socarrona, afirma Otterson. "De todas formas, muchos europeos, especialmente los británicos —y yo puedo decirlo porque soy británico— tienen actitudes petulantes y condescendientes hacia los estadounidenses. Lo mismo ocurre con muchos franceses y alemanes. Si agregamos esta idea de la religión y el hecho de que muchos provienen de un entorno totalmente secular, veremos que es muy difícil que comprendan las profundidades del pluralismo estadounidense".
Con los medios de comunicación extranjeros y nacionales, uno de los objetivos clave de la iglesia es dejar claro "nuestra neutralidad política", señala Otterson. "No queremos inmiscuirnos en criticar a un partido, un candidato o una plataforma en particular". No es una misión fácil, especialmente debido a que muchas de las solicitudes de los medios en estos días provienen de reporteros políticos. Para ayudar a contrarrestar su terquedad, Otterson ha adoptado algunos trucos tácticos: para empezar, evita agresivamente pronunciar el nombre de Romney, incluso cuando habla acerca del "candidato". Pero, en general, responde a las preguntas sobre Romney con explicaciones genéricas de los dogmas y las prácticas del mormonismo. Por lo tanto, una pregunta sobre el desempeño del candidato como obispo sirve para abrir una discusión acerca del ministerio laico de la iglesia.
Otterson parece harto cuando se le pide que prevea los próximos cuatro a ocho años con Romney en la Casa Blanca. "Debe haber un punto de saturación en el que los medios se cansen de abordar el tema como una historia periodística", estima. Sin embargo, supone que el aumento de la visibilidad será positivo en última instancia para la iglesia. "No creo que volverá a verse la clase de perplejidad que veíamos hace 10 o 20 años, cuando las personas escuchaban la palabra ‘mormón’. Hemos avanzado hacia un lugar diferente".
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