La pelea por el premio a Mejor Actor
Demián BichirEspectáculos /
Un mexicano poco conocido y sorpresivamente nominado, y un francés que sólo dice dos palabras en su película, aparecen como los grandes rivales de George Clooney.
Por Tracy McNicoll, Melissa Leon y Ana Classen
El quinteto de candidatos a quedarse con el Oscar a Mejor Actor es por demás heterogéneo este año. Con sus nominaciones en esta categoría –una de las más importantes y esperadas de cada ceremonia anual– la Academia de Hollywood parece haber hecho un mix interesante. Si los comparamos con los nominados de los Globos de Oro, por ejemplo –que suelen ser un antecedente fiel– las diferencias son claras. Mientras en la lista de Mejor Actor en Drama de los Golden Globe se adivinaba una verdadera lucha de titanes con cinco galanes de Hollywood –George Clooney, Brad Pitt, Leonardo DiCaprio, Ryan Gosling y Michael Fassbender– la Academia apenas repite a dos de ellos: Clooney, por su actuación en Los descendientes; y Pitt, por su papel en Moneyball. Pero dejó sorpresivamente fuera a los otros tres para incluir a un veterano y notable actor como Gary Oldman –aunque extrañamente en su primera nominación, con su actuación en El topo–; y a dos actores no anglófonos y poco conocidos para el gran público: un francés que apenas dice dos palabras y un mexicano que es profeta en su tierra.
El primero de ellos, Jean Dujardin, llega sin embargo con un antecedente triunfal: el Globo de Oro a Mejor Actor de Comedia por su actuación en la valiente producción francesa de bajo presupuesto El artista, que se convirtió en gran favorita a Mejor Película en los Oscar. Su historia de amor, temor y reinvención es una muestra de admiración al pasado del cine y sin embargo consigue una frescura estimulante. Dujardin ya recibió altos honores en Cannes por su retrato de George Valentin, un ícono del cine mudo de finales de la década de 1920, que se ve en problemas ante el amanecer del cine sonoro. Valentin tiene los movimientos de Errol Flynn y el bigote de Clark Gable, pero de repente cae en desgracia cuando los estudios optan por el sonido. Peppy Miller (la argentina Bérénice Bejo, cuya notable actuación le valió una nominación como Mejor Actriz de Reparto) es la novata que tiene su gran oportunidad en la nueva escena. Cuando las carreras de George y Peppy se cruzan, la joven ascendente actriz y la melancólica estrella en decadencia se enamoran. Dujardin tiene solamente una línea hablada en el film, dos pequeñas palabras en el final que parecen explicarlo todo.
Pero cuando Newsweek se sentó frente a Dujardin para una entrevista previa al estreno de la película en Estados Unidos, la estrella reveló la sorprendente verdad sobre la solitaria línea de su personaje.
El film termina con un renaciente George Valentin bailando tap en las películas sonoras con su amada en brazos. El director pregunta: "¿Una toma más?". "Con placer", dice Valentin, con todo el relieve de una estrella renaciente. Pero las palabras "With pleasure" (del inglés original) salen de su boca en forma de "Wiz pléjure". Los fans tomaron la frase final como la razón suficiente para explicar la reticencia de Valentín a aceptar el cambio, leyendo su caída en esas dos palabras: la pesada carga de Hollywood de un acento sin titubeos.
Pero Dujardin dice que ésa no fue la intención. "Nunca pensamos en eso", dijo a Newsweek. Siendo una figura top en su Francia natal, admite que su inglés es inestable, por ahora. Planeaba viajar a Los Ángeles con un profesor de inglés a su lado. Consultado sobre si el "Wiz pléjure" de Valentin es el genuino acento inglés de Dujardin, se ríe. "Es mi verdadero acento", dice. "Debería haberlo hecho al estilo americano. Pero nadie me pidió que dijera ‘With pleasure’ con un poco de acento americano".
El artista es la tercera película de Dujardin escrita y dirigida por su compatriota Michel Hazanavicius. Explica que el cineasta quería que pronunciara su línea "con una actuación que no encaja en la frase, con un deseo de decir, ‘Ah, sí, OK, ¡Hagámoslo!’. Y la verdad es que siempre vi al personaje como un francés: Georges Valentin", dice con tonalidad y acento franceses.
Dujardin dice que a lo largo de sus largas lecciones semanales de tap y los 35 días de rodaje en Hollywood, siempre imaginó que Valentin había llegado a América con su familia en el siglo XIX. "Y entonces, como es la era del cine mudo, podían ser italianos, irlandeses o franceses. Así que eso me animó a decir ‘Wiz pléjure’", explicó.
Habrá que esperar si le toca subir a recibir el Oscar para ver si mejoró su acento.
En tanto, la estrella de Una vida mejor, el mexicano Demián Bichir, viene de una familia de actores tan prolífica que, en 2003, los MTV Awards de México dieron a la familia su propia categoría: "Mejor Bichir en una película". Pero para la mayoría de los espectadores, es un completo desconocido, la gran sorpresa entre los nominados, y dejó a muchos con la misma pregunta a flor de labios: ¿Quién diablos es Demián Bichir?
Bichir, de 48 años, está en el centro de la atención desde que tenía 14 y, a la fecha, ostenta un sorprendente currículum de 62 filmes con su nombre en los créditos –aunque apenas un puñado de esos títulos pueda sonar vagamente familiar para la mayor parte de los espectadores–. Interpreta a Fidel Castro en Che, el argentino, el retrato que Steven Soderbergh hizo del líder de la Revolución Cubana, Ernesto Guevara, en 2008.
También puede resultar familiar su rostro de la pantalla chica. Bichir apareció en la cuarta temporada de la serie estadounidense Weeds, como el señor de la droga y alcalde de Tijuana Esteban Reyes (quien luego se casa con la heroína del programa, Nancy Botwin, en la temporada 5). Pero con sus principales trabajos referidos mayormente a títulos en castellano, Una vida mejor aparece como la gran irrupción de Bichir en Hollywood. Y él lo sabe.
"Estoy abrumado por ver mi nombre entre estos increíbles actores", dijo Bichir sobre su sorpresiva nominación a los Oscar en declaraciones a US Weekly.
Una vida mejor muestra al actor como Carlos, uno de los 11 millones de inmigrantes ilegales en Estados Unidos a los que Bichir dedica su nominación. Carlos es un padre soltero que cría a su rebelde hijo adolescente en el este de Los Ángeles, en un barrio destruido por las drogas y las pandillas. "Cuando encontrás un personaje y un proyecto como éstos, la primera reacción es: ‘¡Qué afortunado soy!’", dijo a USA Today. "Porque éste es mi Hamlet, mi Rey Lear. Es un personaje más grande que la vida, que cualquier actor pelearía y moriría por hacer".
En una entrevista con Fox News Latino, Bichir explica que su motivación para ser parte del film no fue política. Para Bichir, la película no fue solamente una historia sobre inmigración, sino más bien una narrativa sobre el amor de un padre por su hijo. "Tenés a este macho mexicano convirtiéndose en madre para su hijo, es muy real".
La película y la actuación de Bichir recibieron mayormente críticas positivas. El suyo todavía tiene que convertirse en un nombre familiar en Estados Unidos, al contrario de sus rivales en los Oscar. Pero esto puede cambiar pronto. Él espera que la nominación persuada a los espectadores a ver el film. La movida de la Academia está siendo vista favorablemente por muchos y con respeto absoluto por los demás, pero, como el actor Michael McKean twiteó, "la nominación de Demián Bichir es un pequeño milagro".
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