¿Es imprescindible hacer la carrera docente?
Para Winters, habría que permitir que profesionales de otras carreras puedan enseñar.Sociedad /
Marcus Winters dice que no hace falta un título específico para ser buen maestro.
Por Gabriel Sánchez Zinny
Existe un fuerte consenso entre expertos de política educativa respecto a que la calidad de los maestros es el factor de mayor impacto en la enseñanza y aprendizaje de los estudiantes en la escuela. Sin embargo, hay una gran discusión sobre la mejor forma de lograr maestros de calidad. ¿Se generarán a través de mejoras salariales? ¿De mayor capacitación? ¿De exámenes de selección? ¿O simplemente abriendo el sistema para que cualquiera pueda ser un maestro de escuela, sin importar de qué profesión provenga?
De varios de estos temas trata el libro de Marcus Winters Teachers Matters, que acaba de ser editado en Estados Unidos. Profesor de la Universidad de Colorado, Winters lleva al lector a las diferentes reformas que en ese país están involucrando a los docentes. Como señala en el prólogo Joel Klein, ex Secretario de Educación de Nueva York, "hicimos una errónea apuesta a cantidad, con mas docentes, clases más pequeñas, días más largos; en vez de invertir en calidad, es decir, tener mejores docentes".
En 1961, 23,5 por ciento de los maestros tenían una maestría o un grado académico superior; en 2001, 56,8 por ciento tenían como mínimo una maestría. La relación maestro-estudiante también cambio rotundamente, de 22 a 1 en 1970 a 16 a 1 en el 2000, una disminución de un tercio en el tamaño de las clases en los últimos 30 años, de acuerdo a un estudio de Bradley Allan y Roland Fryer publicado por el Hamilton Project. Sin embargo, parecería que la calidad de enseñanza cambia en las escuelas, dependiendo de la calidad de los maestros, y menos de otros factores.
En muchos aspectos, tanto demócratas como republicanos acuerdan en la necesidad de establecer evaluaciones sistemáticas de los maestros y vincular la remuneración a la performance. El presidente, Barack Obama, aludió a estos temas en repetidos discursos y promovió estas ideas en su bien valorada iniciativa "Race to the Top" (un programa oficial que promueve la innovación y las reformas educativas). Sin embargo, en la realidad, en pocos estados se han implementado estas reformas, y todavía se vincula el desempeño de los maestros a su nivel formativo y sus años en el aula, más que al aprendizaje concreto de sus alumnos.
Otro importante componente del debate tienen que ver con el acceso inicial a la carrera docente. Tema de gran sensibilidad política, y que se compara con otras profesiones como medicina, arquitectura y algunas ingenierías. Existen dos escuelas de pensamiento muy definidas. Una, que defiende la realidad actual en casi todos los sistemas educativos del mundo, aboga por contar sólo con maestros graduados de la carrera docente y con una certificación específica. Winters promueve la perspectiva contraria: sostiene que habría que permitir que profesionales de otras carreras puedan enseñar. "Cualquier graduado universitario que quisiera ser docente, y convencer a una escuela que lo contrate, debería tener la oportunidad de enseñar", dice.
Winters asigna enorme importancia a la evaluación. "Ninguna reforma propuesta en este libro puede funcionar efectivamente sin adoptar primero una herramienta que contribuya a distinguir entre buenos y menos buenos docentes", enfatiza. En muchos estados, entre los que se incluyen Florida y Washington D.C., se está promoviendo una evaluación que sea tanto cuantitativa como cualitativa, vinculada a la performance de los estudiantes, y uno únicamente a la formación del maestro y su nivel de seniority.
Para terminar, el autor dedica extensa investigación a la compensación de los maestros. Subraya que un sistema salarial basado solo en la formación, la capacitación y los años en de enseñanza no es el mejor para incentivar a los maestros ni atraer a los mejores a la profesión. Winters promueve, en cambio, una compensación que tenga en consideración también el impacto del maestro en la enseñanza de sus alumnos.
El libro de Winters presenta muy interesantes propuestas. Entre ellas: priorizar a los maestros como principal componente de un sistema de enseñanza de calidad y desafiar el conocimiento convencional. Y en esa línea, una contribución relevante sería fomentar el análisis cuantitativo en el estudio de la realidad educativa, tal como sucede en otras ciencias sociales.
Sánchez Zinny es un economista argentino experto en política educativa. Coautor del libro "Ahora... CALIDAD" (Fundación Pensar, 2011). Director de Formar Foundation.
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